La Argentina no aprovecha del contexto global y sigue expulsando divisas que sirve para invertir localmente, mientras ayer la presión fue desde España y las demás señales muestran menos ganancia en los bancos líderes. En Europa se reducen los puestos de trabajo en el área de inversión de los bancos de primera línea. En realidad se están desperdiciando oportunidades únicas para entusiasmar la inversión en el país.
A nivel doméstico el Banco Central refleja patrimonio negativo y la actividad económica ya sufre un freno desde el cepo cambiario lo que se agrava con el dato real que el gobierno dejó de publicar como gasta el presupuesto -la ley de leyes- y entonces buenos indicios como la compañía YPF reinvirtiendo sus ganancias y evaluando la opción de emitir deuda corporativa, se diluyen en el cotidiano ajetreo de la agresión y la presión.
La sequía en el área sembrada de EEUU sigue favoreciendo al precio de los cereales en las bolsas de commodities; la soja toca U$S 644 en Chicago.
En el exterior hay un clima adverso en los mercados centrales de los títulos valores; a su vez, en la región se frenó al crecimiento y a nivel local por las incertidumbres y desaciertos se instaló una mala expectativa.